6 sept 2010

Narciso (1)

El programa de la tele ya ha terminado y, me han vuelto estos deseos. No puedo negarme a mi cuerpo. Bueno, no es solo mi cuerpo quien lo pide, es toda mi alma, todo mi ser, es casi un mandato divino.
Me encamino en lo que será, mi cruzada, no cualquiera sirve, no cualquiera logrará el efecto deseado. Hay que ser meticuloso, detallista con aquellas cosas que nos apasionan y deleitan. En la perfección está el arte.
Es tarde, ya son las cuatro de la mañana con veinticinco minutos, la tarea se hace larga, pero nunca he tenido problemas para localizar lo que deseo.
Ahí está. Viste unos jeans ajustados, de esos que muestran un buen trasero y piernas robustas, una polerita que muestra más de lo que mamá recomienda, pero que en un gesto de rebeldía y deseos sexuales momentáneos que son imposibles de contener, por supuesto (jajaja), que no podría ser de otra manera.
Las personas no comprenden a los nuestros. Cada uno tiene sus propios motivos, pero, ¿Qué le voy a hacer? Simplemente no puedo ir en contra de mis instintos, de mi hambre.

aaahhh!!! Estoy excitado.
Más adelante hay una bifurcación y un cajejón estrecho y oscuro.
Ya me vió, pero su arragancia me ignora. No la culpo, después de todo, soy un chico normal.

Ni siquiera me ha notado, y mi fuerte apreton con aquel líquido, tan amigo mío, la desmaya.

Aaaahhh!!! qué hermosa es, pero ella es culpable. Pudo ser cualquiera, pero ella, ella...ELLA... me llamaba, me invocaba con su desprecio, con su osadía. Jajajajjajaja.
Realmente pudo ser cualquiera.

1 comentario:

  1. XD enfermo!!!! por dios, como hablas de la masturbación, que palabra más obsena, masturbación, me tendre que lavar los ojos cn jabón XD
    igual está buena ;)

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Si no esperas lo inesperado no lo reconocerás cuando llegue.
¿En qué se parece un murciélago a un escritorio?

Vuelve otra vez y tómame,

amada sensación retorna y tómame-

cuando la memoria del cuerpo se despierta,

y un antiguo deseo atraviesa la sangre;

cuando los labios y la piel recuerdan,

cuando las manos sienten que aún te tocan.


Vuelve otra vez y tómame en la noche,

cuando los labios y la piel recuerdan...
Kavafis.