00:00
Despertar en la noche con el claro deseo de volver a dormir y no despertar nunca, con el claro deseo de apagar aquel apretar de un pecho ya deshecho.
Hubo un momento en que un moribundo pidió nepento, más ahora implora cicuta.
La contemplación de todo aquello que no posees y que por el Hado nunca poseerás aplasta cualquier impulso reptante de un alma lapidada por el desprecio y por lo inesperado. Es tan dificil aceptar que no somos queridos por todos, sobre todo cuando ese todo es un uno; juzgo aceptable la escapatoria estoica.
00:00 aparentemente el reloj tercamente insiste en marcar esta nefasta y fria hora. Sentellea y sentellea escupiéndomela en mi retina, casi como deseando que se grave en ella. Nada en mí se resiste en esta hora de insomnio.
Fantasmas de un pasado recondito emergen en la más larga noche, en la más fría noche, en el calor de una hora hipócrita que insiste en marcar las 00:00.
Quiero salir corriendo, vestirme o salir así, desnudo, a la calle. Pero esta hora no cambia, solo la llevo conmigo...
De pronto, no sé que pasa, pero algo cambia, el reloj luego de una eternidad ha marcado una hora distinta, sin darme cuenta. Ya son las 00:01.
Y éste es el augurio de que la noche más larga, pasará.
Pronto amanecerá, sin importar la lentitud de las horas.
Veré otros amaneceres, y otros crepúsculos. Pues es solo la naturaleza de la vida...
Y el reloj marca un suave y esperanzador tic tac.
No hay comentarios:
Publicar un comentario