13 sept 2010

Memorias de algo olvidado (I)

Isidora


Y aquí nos encontramos, nuevamente.
Unidos por nuestros deseos.
(¿Por qué estoy aquí?)

Recorriendo tu cuerpo con mis pensamientos
(¿Que piensas?)
Me miras con esa carita tan dulce y tierna
Me haces dudar, me haces creer.

¡Tómame!, me dices, y lo hago.
Ámame, es más difícil.
Como puedo seguir haciendo esto
Contigo y conmigo.
Esto tiene que acabar...

“¿Qué pasa?”- me dices,
Ya la desesperación no puedo ocultar,
Es una sensación de agonía, de dolor perpetuo.
Siento mi cuerpo pesado
Y me desvanezco en el sillón,

Me miras sin comprender
Y respondo: todo esta bien, descuida.

Quiero que este momento sea perfecto,
Me levanto, te tomo entre mis brazos
Y apago tus dudas con un beso.

Sin duda el silencio es la mejor forma de mentir.

Deslizo mi mano por su rostro
Liberándolo de sus cabellos
Y se muestra ante mí
Un ángel.
No, un demonio.

¡Que importa lo que sea!
Me dejo llevar,
Sin palabras. Sobrarían.

3 comentarios:

  1. Lo amé!!!!
    sigue asi.
    Cambie el blog, y te tengo entre mis paginas favoritas ;)

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  2. Gracias Mujer. Éste es un escrito muy viejo. Estoy intentando rescatar mis escritos antigüos.

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  3. me conmovió mucho, porque se parece a uno de mis escritos suicidas. "de pronto un angel me salvó... definitivamente mi demonio" no sé, rara coincidencia.

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Si no esperas lo inesperado no lo reconocerás cuando llegue.
¿En qué se parece un murciélago a un escritorio?

Vuelve otra vez y tómame,

amada sensación retorna y tómame-

cuando la memoria del cuerpo se despierta,

y un antiguo deseo atraviesa la sangre;

cuando los labios y la piel recuerdan,

cuando las manos sienten que aún te tocan.


Vuelve otra vez y tómame en la noche,

cuando los labios y la piel recuerdan...
Kavafis.