Odio es el sentimiento que embarga cada pensamiento que repta por mis cavernas, más precisamente misantropía. Verdaderamente siento pavor por todo lo que mis coetaneos llaman con tanto orgullo humano. Cada vez me siento más distante del pensamiento de aquellos con los cuales he compartido por mucho. Cada vez me siento más distante de estos juegos estúpidos en los que veo desperdiciar a una especie que no conoce la música, y busco amigos que compartan en algo mis pensamientos, que sean sinceros, orgullosos, temerarios, valientes, que digan un Sí a la vida y no carezcan de pensamientos decandentes, de negación a todo lo que podemos llamar "impulso vital".
No siempre odiaré, pero lo que ahora siento es un tremendo odio hacia el hombre y a su podrido y cochino haber.
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