No tengo ni la más mínima idea de porqué me acerqué a hablarte, pero sé que apenas me hablaste, me encantaste con tu voz, luego amé tu sonrisa perfecta, tu manera de expresarte, con algo tan simple como tu manera de caminar, tu postura recta y firme, ese leve aire de superioridad... Todo de ti me hacía sentir tan pequeña y tan segura, de un momento a otro tomaste mi mente y mi corazón, y ya no podía alejarme de ti, y poco a poco nos acercábamos más, creando puentes entre nosotros, y simplemente aquella atracción
fue correspondida, y simplemente ahora
no quiero salir de entre tus brazos.
Y ahora que sé que estuve tantas veces a tu lado sin verte, se que fué lo mejor que pudo pasarme, porque ahora, justo en el momento en que tu llegaste a mi vida, estaba completamente lista para darte mi corazón, para ser tuya por completo.
Sé que no será
fácil, pero no dejaré de intentarlo, porque aunque sufra, cada vez que veo tus ojos, tengo la seguridad de que todo vale la pena si puedo mirarte una vez más.
Camila
No hay comentarios:
Publicar un comentario