¡Somos seres alados, somos hiperbóreos!
Te veo, allá arriba, tan alto, tan alto, y te ves hermosa, magnífica.
Te miro con añoranza, memorando aquellos recuerdos de antaño, cuando solía girar y marcar enormes surcos en los cielos. Te miro y me dan ganas de aletear, para ver qué pasa. Me miras y me invitas, me ves aleteando y te ries, me ves dudando y te asustas. ¿Habré olvidado cómo emprender vuelo? Aleteo y aleteo, te veo cerca de las nubes, te distancias un poco y me miras desde las alturas. Veo mis alas, ahí están, ¿pero mis plumas? ¡¡Ahora recuerdo!! El otro día volé muy cerca del sol y mis alas se quemaron, ahora, apenas veo unas cuantas plumas que comienzan a crecer, pero son tan torpes, me elevan muy poco y quiero volar tan alto...
Deseo volar, y reirme del mundo, a tu lado, gozar de las revoluciones y embriagarnos del algodón de nubes dulces, pero mis alas están plumando y aún falta.
Crecerán...mientras tanto, yo sigo aleteando, mirándote, mientras tanto, tu sigue sobre mi cielo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario